En los últimos años, la transparencia salarial se ha convertido en una herramienta clave para visibilizar la brecha retributiva de género en las empresas. Sin embargo, publicar datos no es sinónimo de transformación. Sin formación, sin análisis y sin una mirada feminista que comprenda las estructuras de poder que sostienen la desigualdad, los datos se quedan en papel mojado.
¿De qué sirve saber que existe una brecha si no sabemos cómo cerrarla?
Transparencia salarial: una medida necesaria pero insuficiente
Desde la normativa laboral vigente, especialmente tras el Real Decreto 902/2020, las empresas están obligadas a realizar registros retributivos y auditorías salariales. Esta obligación busca garantizar que mujeres y hombres cobren lo mismo por trabajos de igual valor. Pero aquí está la clave: ¿quién decide qué vale cada trabajo? ¿Con qué criterios se clasifica el valor del empleo?
Sin perspectiva de género, los sistemas de clasificación, los complementos salariales o los pluses por disponibilidad perpetúan modelos masculinizados del trabajo ideal: sin cargas familiares, con plena disponibilidad y alejados del trabajo de cuidados.
Formación en igualdad de género: la herramienta olvidada (y más necesaria)
Una empresa puede tener el mejor software de registro salarial, pero si sus equipos de RRHH, sus responsables de igualdad o su comité de empresa no están formados en igualdad de género, difícilmente podrán detectar discriminaciones indirectas o sesgos sistémicos.
La formación en igualdad de género es esencial para:
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Comprender cómo operan los estereotipos en la valoración de puestos.
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Detectar desigualdades estructurales en sistemas salariales.
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Incorporar el enfoque interseccional en las medidas de igualdad.
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Empoderar a la representación legal de las personas trabajadoras (RLT) para participar de forma activa y crítica.
Medidas concretas que van más allá de la transparencia salarial
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Valoración de puestos con perspectiva de género
Clasificar el trabajo según criterios neutros que no infravaloren los puestos feminizados. -
Auditoría salarial con enfoque feminista
No se trata solo de cumplir con la ley, sino de comprender el porqué de las diferencias y actuar en consecuencia. -
Planes de igualdad efectivos y no meramente formales
Que incluyan medidas retributivas, de promoción, corresponsabilidad y liderazgo paritario. -
Supervisión con participación activa y formada
La igualdad retributiva no puede ser tarea exclusiva de un departamento de RRHH. Requiere cultura organizativa, implicación de la dirección y mirada transversal.
Hacia una verdadera equidad retributiva
La transparencia salarial es una puerta de entrada, pero no el final del camino. Sin formación en igualdad de género y sin acciones estructurales sostenidas, las desigualdades seguirán ocultas, aunque los datos estén a la vista.
Trabajar con perspectiva de género significa ir más allá del cumplimiento normativo. Significa transformar las reglas del juego, revisar qué se valora, quién decide y qué modelos se privilegian.
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Como experta en igualdad de género en las organizaciones, puedo ayudarte a:
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Analizar tu registro retributivo desde la perspectiva de género.
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Diseñar y acompañar auditorías salariales feministas.
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Formar a tus equipos en igualdad de género aplicada a recursos humanos.
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Convertir la normativa en acción real.
Escríbeme y hablemos de cómo transformar los datos en justicia social.

