España alcanza una puntuación de 76,6 puntos sobre 100 en el último Índice de Igualdad de Género (IIG) publicado en marzo de 2025. Esta cifra sitúa a nuestro país por encima de la media europea, lo que podría parecer una buena noticia. Sin embargo, cuando analizamos las dimensiones específicas del índice, surgen las alertas: la igualdad legal no se traduce automáticamente en igualdad real.
A pesar del avance global, las desigualdades de género persisten de forma estructural en el empleo, la educación, la distribución del tiempo, el poder y los recursos. Es aquí donde organizaciones y empresas tienen un papel clave.
📊 ¿Qué es el Índice de Igualdad de Género?
El Índice de Igualdad de Género (IIG) es una herramienta estadística elaborada por el European Institute for Gender Equality (EIGE) y adaptada en el Estado español por organismos como Idescat y el Departament d’Igualtat i Feminismes. Evalúa seis dimensiones clave:
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Trabajo
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Dinero
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Conocimiento
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Tiempo
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Poder
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Salud
Cada dimensión se mide en una escala de 1 a 100, donde 1 es desigualdad total y 100 igualdad plena.
👉 En 2025, España registra 76,6 puntos. Estamos avanzando, pero aún lejos de erradicar las desigualdades estructurales.
🔍 ¿Dónde están las desigualdades de género en España?
🎓 1. Conocimiento: estereotipos que siguen pesando
La puntuación de España en Conocimiento es de 70,1 puntos. Aunque por encima de la media europea (64,2), la segregación temática por género sigue siendo preocupante: las mujeres están infrarrepresentadas en carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), lo que las desplaza de sectores estratégicos y mejor remunerados.
💼 2. Trabajo: ocupación sí, pero ¿en qué condiciones?
En la dimensión de Trabajo, España obtiene 75,6 puntos, una cifra que esconde grandes diferencias:
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Las mujeres siguen teniendo peores condiciones laborales.
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Mayor presencia en empleos precarios y a tiempo parcial.
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Menor acceso a puestos de decisión.
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Segregación horizontal y vertical en el mercado laboral.
🏛️ 3. Poder: presencia, pero sin poder real
Aunque la dimensión de Poder muestra avances, la participación femenina en espacios de toma de decisiones sigue siendo desigual, especialmente en el ámbito económico y empresarial.
⚠️ La desigualdad se actualiza: nuevas formas, mismos patrones
La incorporación de la tecnología en los procesos de selección ha abierto una nueva etapa: la de la discriminación algorítmica. Herramientas de IA que prometen objetividad pueden reproducir estereotipos si no se diseñan con una perspectiva de género clara.
🧩 ¿Qué pueden hacer las empresas?
Si formas parte de una organización, empresa o institución, es momento de hacerte estas preguntas:
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¿Estás midiendo las brechas de género internas?
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¿Tus procesos de selección son transparentes, auditables y sin sesgos?
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¿Tienes un Plan de Igualdad activo y actualizado, más allá del cumplimiento legal?
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¿Formas a tu plantilla y liderazgo en igualdad de género y diversidad?
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¿Aplicas medidas de corresponsabilidad real y gestión del tiempo con enfoque inclusivo?
La igualdad de género no es solo una cuestión de cumplimiento legal, sino de calidad organizacional, innovación y sostenibilidad.
🔚 Conclusión
España muestra un avance en igualdad de género, pero no podemos conformarnos con los indicadores globales. Las desigualdades estructurales y simbólicas siguen muy presentes, especialmente en el acceso al empleo de calidad, la distribución del tiempo, la toma de decisiones y la representación en sectores clave.
La igualdad efectiva requiere acción política, empresarial y social. No es una meta alcanzada, es una construcción constante.

