Todavía hay empresas que creen que con tener un documento en una carpeta o un protocolo colgado en la intranet ya cumplen. No es así. La prevención del acoso sexual y del acoso por razón de sexo en las empresas exige algo más: compromiso real, medidas activas, información clara y formación. Además, el marco legal español considera el acoso sexual y el acoso por razón de sexo como conductas discriminatorias y obliga a las empresas a actuar para prevenirlas.
¿Es obligatoria la formación de prevención del acoso sexual y del acoso por razón de sexo?
Sí. Mi posición es clara: la formación de prevención del acoso sexual y del acoso por razón de sexo no es una acción opcional ni un complemento bonito dentro de la política de igualdad. Es parte del deber empresarial de prevenir, sensibilizar y actuar. La Ley Orgánica 3/2007 obliga a las empresas a promover condiciones de trabajo que eviten estas conductas, y la Ley Orgánica 10/2022 añade que las empresas deben promover la sensibilización y ofrecer formación para la protección integral contra las violencias sexuales a todo el personal a su servicio.
Además, el Real Decreto 901/2020 deja claro que todas las empresas, con independencia de su tamaño, deben adoptar medidas dirigidas a evitar la discriminación y arbitrar procedimientos específicos para prevenir el acoso sexual y el acoso por razón de sexo. El propio Instituto de las Mujeres recuerda expresamente que esta obligación alcanza a cualquier empresa, sea cual sea su dimensión.
Por tanto, cuando una empresa no forma a su plantilla, a sus mandos o a las personas que deben activar y aplicar el protocolo, está dejando coja su obligación preventiva. Y en materia de igualdad, de salud laboral y de protección de derechos fundamentales, cumplir a medias no es cumplir.
Por qué esta formación es necesaria en la práctica
La formación es necesaria porque el acoso no se previene solo con sanciones. Se previene detectando a tiempo, nombrando bien las conductas, desmontando estereotipos sexistas y dejando claro que la empresa tiene una política de tolerancia cero. El protocolo de referencia del Instituto de las Mujeres insiste en que estas conductas atentan contra derechos fundamentales, afectan a la dignidad, a la integridad física, psíquica y moral, y deterioran el clima laboral.
También es necesaria porque muchas situaciones de acoso por razón de sexo siguen sin identificarse como tales. Comentarios sexistas, burlas, desprecio profesional, penalización del embarazo o la maternidad, cuestionamiento de autoridad por ser mujer o conductas de hostilidad en entornos digitalizados no siempre se reconocen a tiempo. Formar permite poner nombre a estas violencias y actuar antes de que escalen.
Y hay una razón más: la formación es una herramienta de transformación organizativa. En mi propia investigación sostengo que las políticas formativas son una de las áreas con mayor capacidad para impulsar cambios reales en igualdad dentro de las empresas, junto con la selección, la gestión del tiempo y la prevención del acoso.
La formación debe ir acompañada de un protocolo de prevención vigente
La formación, por sí sola, no sustituye al protocolo de prevención y actuación frente al acoso sexual y al acoso por razón de sexo. Debe ir siempre acompañada de un protocolo vigente, adaptado a la realidad de la empresa, conocido por la plantilla y con un procedimiento claro, confidencial y accesible. El marco normativo exige precisamente eso: prevención, procedimiento y actuación.
Cuando la empresa tiene plan de igualdad, el procedimiento de actuación frente al acoso sexual y al acoso por razón de sexo forma parte de su negociación y contenido. Cuando no lo tiene, la obligación preventiva no desaparece: sigue siendo necesario contar con medidas y protocolo específico. El propio protocolo de referencia del Instituto de las Mujeres incluye un modelo para empresas con plan de igualdad y otro para empresas de menor tamaño que no lo tienen.
Además, ese protocolo no puede ser un texto desactualizado o copiado sin más. Debe estar vigente, revisarse periódicamente, integrarse en la cultura preventiva de la empresa y ser explicado a la plantilla. De poco sirve tener un canal de denuncia si nadie sabe cómo funciona, qué garantías ofrece o quién activa el procedimiento.
Objetivos de la formación de prevención del acoso sexual y del acoso por razón de sexo
Una buena formación en acoso sexual y acoso por razón de sexo en las empresas debe servir para:
- Identificar qué conductas constituyen acoso sexual y cuáles son acoso por razón de sexo, también en el ámbito digital.
- Diferenciar comportamientos normalizados o minimizados que también vulneran derechos.
- Explicar el protocolo interno, el canal de denuncia, las garantías de confidencialidad y la prohibición de represalias.
- Sensibilizar a toda la plantilla sobre la importancia de mantener un entorno laboral respetuoso, seguro e igualitario.
- Alinear a dirección, mandos intermedios, RR. HH. y representación legal de las personas trabajadoras en una política real de tolerancia cero.
- Prevenir riesgos psicosociales y reforzar la cultura de igualdad dentro de la organización.
Cómo trabajo esta formación en las empresas
Imparto esta formación de prevención del acoso sexual y del acoso por razón de sexo en formato virtual, con una duración de dos horas, de forma clara, directa y adaptada a la realidad de cada organización.
Es una sesión pensada para que la empresa no se quede en la teoría. Trabajo el marco legal, la identificación de conductas, los errores más habituales, los puntos críticos del protocolo y las pautas de actuación que necesita la plantilla para prevenir, detectar y reaccionar correctamente.
Formar en prevención es cumplir, proteger y transformar
Hablar de prevención del acoso sexual y del acoso por razón de sexo en las empresas es hablar de cumplimiento normativo, sí. Pero también es hablar de dignidad, de salud laboral, de igualdad real y de cultura de empresa.
Las organizaciones que se toman en serio esta formación no solo reducen riesgos legales. También construyen espacios de trabajo más seguros, más respetuosos y más coherentes con los derechos de las personas.
Si tu empresa necesita implantar o reforzar esta formación, puedes escribirme a igualdad@meritxellbeltran.com.

