La gestión de denuncias de acoso exige formación, sensibilidad y compromiso
Las empresas que cuentan con un protocolo para prevenir y abordar el acoso sexual y por razón de sexo están dando un paso fundamental. Pero ese protocolo solo es útil si quienes lo gestionan saben aplicarlo desde una mirada ética, respetuosa y profesional.
Las comisiones de igualdad y los comités de gestión de denuncias tienen una gran responsabilidad: acompañar situaciones delicadas sin revictimizar, proteger el bienestar de las personas y garantizar la seguridad jurídica del proceso.
Y para eso, necesitan una formación adecuada.
¿Qué debe incluir una buena formación para comités de acoso?
Basándonos en las orientaciones del Consejo de Relaciones Laborales de Cataluña y en enfoques éticos actuales, estas son algunas claves imprescindibles que abordamos en nuestras formaciones:
1. Comprensión profunda del protocolo
No basta con conocerlo formalmente. Es necesario entender cómo actuar en cada fase, qué hacer ante una denuncia, cómo recoger los testimonios y cómo respetar los tiempos y ritmos de las personas afectadas.
2. Escucha activa y sin juicios
La formación debe entrenar en escucha empática, evitar interpretaciones, suposiciones y frases que cuestionen o minimicen lo que expresa la persona que denuncia.
3. Prevención de la revictimización
Muchas veces, sin querer, las preguntas, actitudes o silencios generan culpabilización o inseguridad en la persona que denuncia. Saber qué no decir, cómo preguntar y cómo validar su experiencia es parte del cuidado.
4. Gestión emocional y acompañamiento
Quienes forman parte del comité tienen en sus manos emociones, miedos, dolor y vulnerabilidad. Es necesario tener herramientas para acompañar sin invadir, sostener sin dirigir, proteger sin juzgar.
5. Confidencialidad, respeto y responsabilidad
La gestión de estos casos implica trabajar con información sensible. La formación debe reforzar los límites éticos y jurídicos que toda persona implicada debe conocer.
La importancia de una formación especializada
No se trata solo de saber aplicar el protocolo, sino de hacerlo con ética, lenguaje respetuoso, sensibilidad de género y seguridad.
Un comité formado:
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Garantiza el bienestar de las personas implicadas
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Fortalece la confianza en el protocolo
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Reduce riesgos legales y reputacionales
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Contribuye a un entorno laboral seguro y saludable
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Actúa con perspectiva feminista y de derechos humanos
¿Formas parte de una comisión de igualdad o comité de acoso?
¿Tu empresa tiene un protocolo, pero nadie ha recibido formación sobre cómo aplicarlo? ¿Te preocupa actuar mal y agravar una situación delicada?
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Comités de gestión de denuncias
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Comisiones de igualdad
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Departamentos de RRHH y prevención de riesgos
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